
Hay ciertas cosas que son recuerdos insignificantes pero por alguna razón recuerdo con cariño,en realidad son tonterías pero me hace gracia recordarlas.
Recuerdo mi primer colegio,Miguel Iscar,tenia una profesora de gimnasia que se llamaba María Jesús,tendría unos 50 años y siempre iba en chandal y con tacones,muy elegante ella.
Una hucha que tenia en casa de mi abuela con forma de buzón de correos.
Mi primer animal,una perrita negra con muchos rizos,me partió un diente,pero lo hizo por que venia corriendo hacia mi para darme su cariño,se llamaba Belinda,era muy guapetona.
La excursión al parque de atracciones de Madrid,estaba en reformas y acabamos en el zoo,me encanto,sobre todo los delfines.
Un libro de Julio Verne que tenia mi abuela en casa,a todos nos daba miedo aquel libro,las imagenes eran muy raras y estaba viejo,tengo que conseguir ese libro como sea.
La primera vez que escuche Extremoduro en casa de mi primo,desde aquel dia me encanta ese grupo,de eso hace unos 10 o 12 años.
De mi desaparecida moto,que bonita era.
Son recuerdos absurdos y viejos,pero les tengo cariño y les recuerdo con mucha nitidez,en como si pudiera verlos en un televisor antiguo,me encanta la sensacion.